◄►▲ CUBA, Camagüey, aire aquí
—Buenos días. Me pregunto que quiere decir el cartel que ha puesto en la puerta de su casa. ¿A que aire se refiere?.
—Oh!. Tengo un compresor en el comedor y doy aire a los cientos de bicicletas que pasan por delante de mi casa cada día. Les cobro 30 céntimos por la rueda de delante y 40 por la de de atrás. Eso, para que Ud. se haga una idea, son unos 2 céntimos de euro. Con eso y la pensión vivo bien, aunque estoy intentando tramitar los papeles para hacerme español y cobrar la paga como español sin recursos. Mi abuelo era español. De León. Mire usted su documento de identidad del 1890.
—Vengo de pasear por la calle de Maceo y he visto las tiendas imponentes que hay, tan vacias, tan destartaladas. Usted debe haberla conocido antes de la Revolución. ¿Cómo era?.
—Era la calle más comercial de Camagüey. Mi mujer no quiere pasar por allí porque se le pone la piel de gallina de recordar lo que fue y ver lo que es. Pero de este tema no debemos hablar, no podemos hablar, yo vivo bien. ¿Cómo les va el viaje?.
La calle de Maceo está igual que hace 50 años, las tiendas, los pavimentos, las fachadas, las casas.
Nada se ha tocado porque nada tiene dueño. La sensación es insólita. El tiempo parece habese congelado, todo està igual que entonces pero totalmente decrépito.