◄►▲ CUBA, Camagüey, plaza del Carmen
—La revolución nos trajo cosas buenas y otras no tanto. ¿Las buenas?. Ahora todos tenemos un techo, una alimentación, una sanidad y unas escuelas para nuestros hijos y nietos y el orgullo de ser cubanos y plantar cara al Imperio.
—¿Las malas?. De eso no le puedo hablar, puede sacar usted sus propias conclusiones. Ya habrá visto y oido. Yo soy feliz, no deseo nada más de lo que tengo. Fíjese que el conservador de la ciudad incluso me hizo esta estatua. ¿De qué me voy yo a quejar?.
—Pero.. ¿Cómo ve Ud. al pais después de Fidel?.
—No lo sé. Yo recuerdo que antes de la Revolución la vida era muy dificil. Había mucha miseria. No quiero que vuelva aquello. Algo cambiará pero hay que hacerlo bien para avanzar sin perder lo que hemos conseguido.