CUBA, Trinidad

—El trabajo del campo es muy duro y no da para nada, amigo. Mi compadre llevaba gente a caballo a la cascada y pasaba por delante de mi choza, entre las plantaciones de caña. Se me ocurrió que podría hacer que se parasen y ofrecerles zumo de caña por un dolar. Así nos ganamos la vida. En un dia pueden pasar por aquí cinco o seis jinetes, son cinco o seis dolares que me reparto con mi compadre y que es lo que ganaba antes en un mes.

—No vivo en la choza. En realidad vivo en la ciudad, pero dejo que los visitantes crean lo que quieran, así son más generosos. No como ustedes que se les nota mucho que son catalanes porque me han regateado a medio dolar por persona.

—A mi y a mi amigo la vida nos va bien. Nos hemos espabilado para tirar adelante.