Bienvenidos a la página personal de Vida Icaza Jimenez, abogada, notaria y poeta de León, en la bella tierra de Nicaragua, en América Central.
Cuando los padres de Vida le pusieron ese lindo nombre supieron ser adivinos. He conocido muy pocas personas con la fuerza vital de esta mujer nicaragüense. Todo en ella es admirable, su tesón, su espíritu de lucha, su afán de superación, la fuerza que la empuja a llevar adelante su profesión, su familia y... sobre todo, su sensibilidad poetica, heredera de una raza de héroes de la poesía que sólo una ciudad como León puede dar.
Leed atentamente estas poesías. Dejaos penetrar por la pasión y el sentimiento que inspiran los versos de Vida. Deteneos un momento en sus palabras y reflexionad sobre vosotros mismos, sobre la vida, sobre el amor, sobre lo que los versos os sugieren. Seguro que, si lo haceis, encontrareis en las palabras de Vida una magia especial que os ayudará a entender la belleza.Yo la he encontrado.
Josep-Antoni Gracia i Vicente, Barcelona, noviembre de 2004
POESÍAS ESCOGIDAS DE VIDA ICAZA
Admito que esto es una pequeñísima idea pero...
He de conservar,
Lo que en el estacionamiento de mi vida,
El beso para mi oportuno y
Que al unísono nos pedimos,
Arrebatado y sin medidas;
De los viajes en el espacio infinito
De nuestros momentos de locura
Cuando al fin nos sentimos e
Hicimos cuatro y cuatro inventos
Aunque embalsamados del frio cemento
De la vida,
Pero repletos de amor y embelesos;
Sé que te tendré como impagable deuda
En mis recuerdos,
Por que te debo los arriesgados y
Traviesos momentos
Que inventamos
Al recorrer nuestros caminos
Que juntos anduvimos
Sin respeto
Menos a la noche;
He de encontrar en tu recuerdo
Un inconmensurable mar
Frente a nuestros ojos
Bañados de ilusión
Al languidecer el día
Cuando comparten los soñadores y
Agitados cuerpos,
Aunque en su romance se impida posiblemente
un desenfrenado momento;
También estará conmigo
El viajar de nuestra exigua pero
Soñadora libertad
Por amarnos
Entre la vegetación
De una colmada pasion,
Descubriendo en cada sorpresa
En la NATURALEZA
De nuestras vidas
La fragancia verdadera y
Los placeres;
He de tener conmigo por siempre
Las celestes mariposas
Que sueltas al viento y
En su ser natural
Descubrimos ambos
Para luego atraparlas y
Sin permiso de nadie
Las alojamos en nuestro corazón,
Caminando juntos
Hacia el sospechado manantial
Que siempre fue tu amor en mi,
Pues me bañé y cubrí todo mi cuerpo
De tu corriente
Que empapaba mi vida y
Fue así que descubrí
La esencia pura de las aguas divinas;
Guardaré cada asombro
Que nos ofreció nuestro lejano mundo,
Casi sólo nuestro, Aquello que juntos respiramos
Aquello que poco conocemos y “apenas sospechamos”
aquel juego travieso que admiramos
de quienes seguramente fueron
nuestro pasado y
que al igual que yo también quieren;
trataré ahora de calmar
mi agitado pecho,
mi Inquieto corazón,
mis ilusiones perdidas,
mi incomprendido amor,
mi frustrada tentación
mi locura de amarte;
Todo esto y más de ti he de conservar...
ALGUNAS VECES CUANDO NOS SENTIMOS..
Viene hacia mí
el éxtasis de tus besos,
la solemne sensación
que te quise como la armonía
de una delicada canción,
como una melodía
que empieza terminar,
y corre en mis venas
aquellas excelsas pasiones
que no paro de soñar.
Siento que en mi corren torbellinos
Puros - bellos de ilusión.
Vienen a mí pletóricos recuerdos
de nuestros momentos
los momentos de feliz vehemencia
y la rebosante terneza de nuestros besos,
mis labios sólo tuyos
mis brazos sienten aún estrecharte.
Pero esa delicada pleitesía
que cobra el amor,
ese arrebato de inspiración
de tú a mí
de nosotros,
es el arte sublime
de algunas veces
cuando nos sentimos...
ANTES Y CUANDO MUERE UNA ILUSION
Apenas nos percatamos del sonido y
Del mundanal ruido de la ciudad
Ni perturbación que salte al oído
Eso no importa ha decir verdad.
Sólo importa aquella vívida ilusión
Que reflejas en sobresaltos de alegría
Que nacen muy dentro del corazón
Más sólo piensas que pronto llegue el día.
Pensar, contando los momentos que te conmueven
Y ya crees robarle al cielo las estrellas
Pues habrán razones para que te envidien
Quienes creen, que sí existen cosas bellas.
Creer en la luz de la arrebatada fantasía,
En la fugáz idea de estar mañana juntos
Y convertir cada palabra en poesía
Para conjugar en verdad esos gallardos momentos.
Esa verdad que persigues día a día,
Ansioso quieres deje ser una ilusión
Sino de otro modo todo se convertiría en agonía
Tal y como si muriese una profunda pasión.
Llega el día, llega la hora, llega el momento
Te preguntas qué pasó en esta ocasión
Mientras se desgranan ideas tejidas en descontento
Que al desenmascarar la verdad pierdes la ilusión.
Todo cambia de pronto a tu alrededor
Vuelve el ruido de las turbulentas calles,
El sol quemando tus espaldas con ardor y
A todos pides, que por tu duelo mejor callen.
Se apagan las pupilas de tus entristecidos ojos,
Ahora perturbado estás con mucha confusión
No hay paladar para cualquier antojo,
Todo esto y más cuando muere una ilusión...
Ansiosos de candor, dulzura y fuego
dos cuerpos friolentos cobijados por la sombra
pues, el momento exige no lo dejos para luego,
más, ya en sus almas se anida una alondra.
Desbordantes y entrelazados aquellos embelesos
que surgieron porque así lo quisieron
compenetrados ambos en la propia unción de sus besos
y fue así que al amor su corazón abrieron.
Más sólo importa aquel esperado momento,
por sumados intentos que ambos hicieron
para gozar al fin de un fascinante encuentro
que al desnudo en la magia nada fingieron.
Se dibujaron confusas e irremediables siluetas
Se conjugaron tantas cosas, palabras y hechos,
Se acomodaron entre si sus almas inquietas
Ahora yace aquel idilio en sus pechos.
Ese envidiable idilio siempre ha sido mío
Ese embriagante idilio siempre está conmigo
Ese idilio que siempre a tu lado ansío,
Pues nada mejor entre suspiros vivirlo contigo.
Por el dolor de los que hoy
Sufren por los mal llamados poderosos.
Escribir versos ligados a mi interior,
cuajados de sueños íntimos.
es intrínseco en mis venas.
me acontece
cual recia lluvia
en el lejano horizonte,
pero hay algo que igual
hoy en mi vida acontece:
el necesario despertar,
el urgente reclamo
la inminente protesta
que a través de mi canto
debo exclamar
como así debemos todos
DESPERTAR,
RECLAMAR.
PROTESTAR.
Despertar por aquellos
cuerpos dormidos
Reclamar por aquellos
nuestros semejantes impedidos,
Protestar por aquellos
los nuestros sin voz.
Que a sus oídos llegue
ojalá no tarde,
nuestro clamor,
y más a sus corazones
todo nuestro sentir
cargado de esperanza. de fe
y de confianza en Dios.
EL. no debe faltar
como siempre les falta
a aquellos, que ya nuestro Bardo Rubén
en su Oda, exclamó sin dudar.
Por ésa magia tierna, sencilla y franca
Por ese gesto limpio y sereno cual rosa blanca,
Por ser tú como sois de encantos tiernos,
Por ser el autor de mis recuerdos eternos.
Te quiero, aún más quisiera sin reservas,
Te quiero por tu íntimo ser que hermoso conservas
Eres esto y más razones para amarte
Eres la infinita pasión de jamás olvidarte.
Contemplo ahora mi enamorado rostro
Contemplo todo lo que sucede entre nosotros
A través de tus frágiles y tiernos ojos
A través de tu alma que por ella toda me despojo.
Es por tu amor el susurro suave al cielo,
Es por tu amor que amarte tiene sentido
Es saber que en mi, hay una sola razón
Es saber que en mi enciendes la pasión.
En mi desenfrenada e irresoluta tentación,
pues ganas de tenerte es ahora preciso
sin educados momentos y sin uso de razón
hacer por entero el amor es algo conciso.
(con mi amado, pasión)
Todo es enjambre de repuestas sin preguntas
quiero sucumbir contigo mis ansias locas,
por alborotados momentos mi cuerpo explota
por ti que hasta lo profundo de mi ser tocas.
(con mi amado locura)
No hay cordura que valga entre amantes,
Pues torbellinas y exóticas ideas se desgranan
Para consumar todo en un eximio instante
Y ahora de amor triunfante a la vida engalanan.
(con mi amado la luna)
Con mi amado en comentes de miel llego a la pasión
Con mi amado en líneas de plata cabe la locura
Con mi amado eventos tramutantes conducen a la luna.
MI AMOR DE NOCHE Y DESPUÉS DE LA NOCHE
Por esta fuerza que me das,
por este renacer de efluvios,
desgranados en dicha y paz,
alejando de mí aquellos disturbios.
Mi esperanza cada vez menos exigua
desatada por torbellinas razones
en sueños que a mi alma apacigua
pues siento que se aman dos corazones.
Esta mi henchida y desborda alma,
quiere en versos a la vida agradecer
Que retrocede el engañado fantasma,
Y vuelve de súbito mi corazón encender.
Oh! Mi recóndito amor alas miradas ajenas
De pronto llegaste a calmar mis penas...
Así como en tono de súplica os digo,
Así como si fuere tierno clamor, te pido
No me abandones.
Escucha cual su fuere soplo Alejandrino
Atiende, no dejes ir lo que a mi alma vino
No me abandones.
Oye, recuerda lo que un día fuimos
Piensa en lo que por nosotros tanto hicimos
No me abandones.
Mi ansioso corazón no más puede decirte,
Que mis brazos cálidos te sentirán siempre,
Que toda YO, florida de tus besos, aún te siente,
Oh! Cuánto disfruto de tus tiernos enjambres.
En recuerdos revivo los cándidos y traviesos momentos
Gozo de esos idilios profundos, y no los lamento
Por eso. NO ME ABANDONES.
Si apenas escucho el fugáz murmullo de tu nombre,
si apenas una melodía de las que feliz compartimos,
no puedo negar, lo que me provocara la miel de tus enjambres
no puedo negar el idilio de lo que tanto hicimos.
Si apenas un espejismo, de que la vida hoy termina,
Sí apenas consibo la fatal idea de que hoy dejaré de verte,
no puedo negar lo que tus recuerdos me iluminan
no puedo negar que me invade el deseo de amarte.
Si apenas mi boca, percibe la unción de tus besos,
Si apenas la fragante sonrisa de enamorados rostros,
No puedo negar que ansío de nuevo tus embelezos
No puedo negar que envidio sublime, la dicha de otros.
Si apenas recorre en mi rededor tu inconfundible aroma,
Si apenas sospecho que a mis oídos penetra tu voz,
No puedo negar que a mi corazón el amor se asoma
no puedo negar que mi interior alberga el amor de los dos.
Si apenas una sospechada y fría soledad,
si apenas un momento de un ansiado amor,
no puedo negar que te imploro con ansiedad
no puedo negar de nosotros el placer y el candor.
Pensar en ti
es acontecer de efluvios
que me invitan al amor,
mi serenidad y sosiego
se trastorna
se inquieta.
Es renacer de encantos
de los que participan mis sueños
que anhelo en cada instante.
Es elevar mi callado canto
que acogen mis ilusiones
de tenerte
es despertar de mis versos
que ahora tienen pretexto
para alcanzarte
y si con ellos quiero tenerte
ahora te tengo
con mis versos y mis pensamientos,
te tengo completo.
Sólo basta ínvitar recuerdos a mi memoria
de aquellos días
que imprescindible te necesitaba.
Ahí estaba, saboreando tu presencia
Y cual mágica lluvia
Mis días empapadas.
Es cuando vuelvo a tenerte
sublime
solo mío en mis recónditos pensamientos
como solo mío eran los días
que entonces feliz
suspiraba que pretendía a las nubes y al cielo
subir los más altos y límpidos cielos
pues estando contigo
volaba, volaba
y mi mirada y mi vida misma
brillaba, brillaba eras mi luz y mi cielo
por eso te amaba.
Un trozo de luz
de un cincelado diamante,
una línea de escarlata.
un rayo de sol que hasta mi llegue,
que cruce mis venas
que penetre en mi estancia,
es un Universo de estrellas
en mi límpido cielo
que pudiera ofrecerte.
Si fueras mío
sin censuras de nada,
debo decirte,
debo decirte
mi célico encanto
que de existir la mágica idea
de no ser, lo que en este tórrido mundo,
eres lo que exactamente eres
soy exactamente lo que soy,
he de respirar contigo cada noche
y sin escatimar nada
amarte y amarte...
Es más si pudiera cambiar
mi incógnita presencia
locamente y al viento
besarte y besarte.
Mas si pudiera con todo mi esplendor
y deseo que guardo cada día
tenerte sin reservas
y contigo feliz viviría.
Si pudiera entonces,
nacer hoy mismo
y encontrarte a ti
sin tu irremediable presente
te acogería en mi alma
y viviría contigo y para ti
para siempre.
En mis ya irremediables y pálidas nostalgias
por tu partida, que has decidido en tu camino
se rompe ahora mi amor lleno de locuras y magias
te confieso pues, se muere parte de mi destino.
Aceptaré la súbita muerte de mi esperanza
que cuajáramos entre nos, aunque en exiguos momentos
aquellos romances de los que aún tengo añoranzas
y que guardaré en el transcurrir del tiempo.
No quiero que expire la luz que me distes,
quiero anidar en mi tus mejores recuerdos
abrigaré siempre lo que mi hiciste:
Conocer en la vida momentos idílicos y estupendos!.
Dulce amado!, mis pupilas velaran tu reflejo,
me queda el privilegio que alguna vez nos amamos.
Ea! La Vida!
Besaría te juro, cada una de tus heridas,
ahogaría cada uno de mis tormentos y penas,
esculpiría todo el entorno de tu cuerpo en el mío,
hacia ti iría sin reservas enseguida
sin importar las miradas ajenas y desbordaría en ti todo lo que ansió.
El espacio infinito acogería en mi alma
para que en el preciso momento que vengas a mí
me encuentres bañada de luceros y estrellas
aguardándote con tan sublime calma
que al cielo envidiaría y llenaría de frenesí
y me permitiría entregarte de él todas las cosas bellas.
También fijaría la mirada hacia mi eterno horizonte
escudriñando el manjar delicioso seguro de tu ser,
porque el ósculo divino que recibo de tu boca, así lo delata
y fácilmente sucumbiría la esencia de mi cuerpo y mi mente
en ti, cual exquisito ímpetu., hasta hacerte enloquecer
de encantos y sueños, y de todas las cosas que el amor desata.
Las citas claramente insinuadas,
la pregunta obviamente sospechada,
aquí estoy YO,
con un haz de estrellas
esperando lo que es claro y obvio.
Ya vamos!
cuatro palabras,
no más desperdicio,
y esculpidos de sol
se acerca el momento.
Ya luego cuajamos la tórrida pasión
hasta tragarme
el néctar de tu alma...
Hay algo sublime que en mi vida acontece,
Es amarte, lo que cada vez me estremece.
Es tenerte conmigo una eterna noche
Y por entero amarnos sin ningún reproche.
Es suficiente agradecerle a la vida
Que profundo llegues a mi alma encendida.
Tu amor recibo, como tú lo das
Pues quiero tenerte conmigo y nada mas.
Y guardo en silencio un millar de embelesos
Por nuestro amor y nuestros tiernos besos.
Es sólo amarte, lo que mi corazón dama
Mi vida es por ti, una encendida llama.
Bajo la tenue luz de aquella excepcional noche,
Frente a nosotros la inmensidad del ciclo,
Nuestros cuerpos prendidos al pecho cual broche,
Absorbiendo casi la mar, cual elixir del consuelo.
Tras nosotros la serena e infinita luna,
Disfrutando la suave brisa del horizonte.
En un momento de pasiones y caricias oportunas
Sólo resta, que lo demás puedas imaginarte!.
Con nosotros la fragante noche.
Con nosotros la esplendorosa luna.
Con nosotros el inconmensurable mar.
Con nosotros el espacio infinito del cielo.
En este instante de mescolanzas y de primitivos recuerdos,
Llego a plena orilla de mi cielo cubierto de límpidos espejuelos,
Imprescindible es exclamar a la vida, mis agradecimientos eternos!
Y decir en verdad que mis poemas son mis fascinantes consuelos.
He de decir, que de mis furtivos y más aún de mis claros caminos.
Por gracia, no asoman en mí, soplos contritos que importen,
Sólo pienso que insoportables son los corazones mezquinos.
Y que a la vida hay que agradecer, aunque los vientos te azoten.
YO. de la luna vivo eternamente enamorada: Es mi cómplice.
En mí, existen también razones para agradecer eternamente al Sol!
A la mar, que guarda en su seno todo lo que talvez ni se piense
Al infinito y su mismo cielo con flores de plata y de arrebol
Agradecida una vez mas, de aquellos ya irremediables caminos
Sus episodios han hilvanado los mejores tapetes que orlan mi vida,
Y con honor decir, que a aún a los duros, tristes y amargos no inclino
y que de el desdén de los demás, trato de apartarlos de mi enseguida.
Es por la mañana y su fragancia de jazmines que recibo complacida
Y es la escarlata de las tardes y su misterio que me conmueve
Más lo que me da la luna por lo que confieso su complicidad
Y mil razones más, para concebir que la vida es algo adorable!
SOY, agradecida del viento y su suave susurro en mi estancia,
El infinito, el viento, la mar y el cielo mismo. Son mis confidentes.
La aurora de los días que sublime campea desde mi infancia,
Que con orgullo retomo, para construir mis ¡netas pendientes.
SOY, de mi ayer. el tejido fecundo que Dios me ha dado hoy en día,
YO, que ofrezco mi amor, que bendito conozco, si se quiere enseguida.!
Si pudiera con mi canto, sobre las agrestes montañas,
Exclamarte altiva, cuánto mi cuerpo te extraña.
Si pudiera con mis versos tras un rayo de luz,
Por doquiera iría hacia donde te encuentres tú.
Por que respiro, vibro y suspiro con mi canto,
Para con él decirte, lo que te amo tanto.
Pero ahora quiero mío sea todo el mar tu ser
Y ahogarme en tus aguas, hasta el amanecer.
Quiero desempacar mis torbellinos agitados,
Que llevo dentro exquisitos, para ti guardados.
Me he preguntado más de una vez: Y ahora qué?
Y ungida en la memoria de aquellos días
Digo acaso no es amor lo que yo en ti provoqué?
Acaso las libélulas de mi alma no asomaron
Los sueños románticos que cualquiera ansía
Y por lo que las tiernas ilusiones pronto se esfumaron.
Y en silencio…empezaron a resquebrajarse
Todo lo que al desnudo y sin tapujo nos dijimos
Y todo lo que del amor es digno envidiarse.
Ahora mis alas cual reposada y triste mariposa
Respirando la suave brisa de la nostalgia
Pués se extingue el amor como el aroma de las rosas.
El vigor de amoríos de nuestros primeros días,
Sufre hoy el letargo del crepúsculo, de pronto,
Cómo puedo entender ahora lo que hasta ayer me decías.
Fue el sublime sueño que guardaré por siempre,
Pués mi vida real no permite conmigo tenerte,
Irán mis pensamientos viajeros hacia donde te encuentres.
Y cual incienso que fue en encendida braza,
Escapando está su aroma en la madrugada
Para mañana ver de él tan sólo la pálida ceniza.
Mientras, tú en la guarida del silencio y la distancia,
Esperas cómplice, la reverencia del tiempo.
Me envías mensajes sin palabras, hasta mi estancia.
Y en silencio…tus mil y claras palabras
Acumulando estoy en el bolsón del recuerdo,
Junto con la ilusión que en mi despertaras.